La noticia del concierto de Shakira el 1 de marzo en el Zócalo de la Ciudad de México ha generado reacciones adversas entre los críticos del actual sistema. Sin embargo, esa reacción ofrece una visión clara de las contradicciones en muchos de esos argumentos. Un ejemplo destacado proviene de un individuo poderoso que utiliza los medios para confundir a la audiencia, quien se queja de que el gobierno invierte en eventos culturales en lugar de atender asuntos de infraestructura como los baches. Esta queja resulta inverosímil, dado que esos mismos medios también critican al gobierno por no actuar en asuntos viales.
Asimismo, resalta cómo algunos comunicadores mencionan que Grupo Modelo, la empresa detrás de este evento, podría obtener beneficios económicos por su participación en el Mundial de Fútbol. Sin embargo, es digno de celebrarse que una corporación reciba beneficios por promover la cultura en lugar de favorecer intereses corruptos que muchos otros han sostenido en el pasado.
El evento se presenta como un hito histórico y simboliza la eficacia de la administración de Clara Brugada, quien ha establecido una notable relación con el sector privado. Esto permite entender por qué una compañía tan relevante como Grupo Modelo decide conmemorar sus 100 años de existencia en un evento de tal magnitud con una artista de renombre como Shakira.
La Jefa de Gobierno ha destacado que la Ciudad de México se ha consolidado como el centro cultural de América, un reconocimiento que desafía la narrativa pesimista que algunos intentan establecer. La administración de Brugada demuestra un enfoque humanista y un potencial sin igual, llevando cultura de calidad a todos los ciudadanos.
El poder del espectáculo, también denominado “soft power”, es un concepto crucial en este contexto. La capacidad de un evento musical de gran envergadura puede influir y resonar en diversas esferas, tanto a nivel nacional como internacional, como se ha visto en otros países.
El concierto de Shakira no será simplemente una repetición de lo ocurrido en 2007, sino que promete ser un evento más significativo, lleno de mensajes para la nación y el mundo. Con pantallas adicionales anunciadas en lugares icónicos como el Monumento a la Revolución, se espera una gran afluencia de personas que puedan disfrutar de la cultura sin costo alguno, reafirmando su derecho a la misma.
Así, la llegada del 1 de marzo se anticipa con gran emoción, mientras que las reacciones adversas reflejan un cambio cultural positivo en la Ciudad de México. La unión de talentos como Shakira, Grupo Modelo y la administración local muestra un camino hacia adelante, dando pie a un futuro lleno de promesas culturales y celebraciones compartidas.
