Una potente tormenta invernal se cierne sobre gran parte de Estados Unidos, amenazando con condiciones climáticas extremas. Provocada por una combinación del calentamiento de las aguas del Ártico y el frío de las tierras continentales, la tormenta podría traer temperaturas gélidas junto con intensas nevadas. Se estima que a finales de esta semana, aproximadamente 230 millones de personas experimentarán temperaturas que caerán a -7 grados Celsius (20 grados Fahrenheit) o inferiores, mientras que alrededor de 150 millones estarán en riesgo de nieve y hielo, según el Servicio Meteorológico Nacional.
Expertos meteorológicos advierten que este sistema climático, impulsado por un vórtice polar estirado, podría ser tan devastador como un huracán importante en términos de daños. Ryan Maue, ex científico jefe de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), ha señalado que muchos están subestimando la gravedad de esta tormenta, que comenzará a afectar la región a partir del viernes y se prevé se extenderá desde Nuevo México hasta Nueva Inglaterra.
El fenómeno del vórtice polar, que típicamente se mantiene en el norte de Canadá y Alaska, se ha visto alterado por condiciones atmosféricas inusuales en el Ártico. Estas temperaturas cálidas han permitido que el aire frío se desplace hacia el sur, combinándose con la humedad de California y el Golfo de México, lo que generará acumulaciones significativas de nieve e hielo en diversas áreas.
Judah Cohen, un experto en clima invernal, mencionó que los cambios en el Ártico y los bajos niveles de hielo marino ya estaban creando condiciones propicias para este evento meteorológico severo desde octubre de 2025. Según estudios realizados, la disminución del hielo marino en los mares de Barents y Kara ha contribuido a la aparición de patrones de aire que propician olas de frío en Estados Unidos.
Las predicciones indican que el centro del vórtice polar estirado estará situado sobre Duluth, Minnesota, este viernes, trayendo consigo un “frío brutal de larga duración”. Durante el fin de semana, las temperaturas en el norte y el medio oeste podrían descender hasta -34 °C (-30 °F). El escenario es preocupante, ya que se espera que las Grandes Lagos, como el Erie y el Ontario, puedan congelarse, lo que podría disminuir la famosa nieve con efecto lago.
Las regiones al este de las Montañas Rocosas se verán particularmente afectadas por el frío extremo, así como por la posibilidad de lluvia helada, lo que podría llevar a cortes de energía y daños en la vegetación. Adicionalmente, se anticipa que las acumulaciones de nieve sean significativas en zonas como los Apalaches centrales, los valles de Tennessee y Ohio, y partes del noreste. En el Atlántico medio, alrededor de la capital, se podrían producir dos ventiscas en un periodo de 14 días.
A medida que la comunidad se prepara para enfrentar esta inusual y severa tormenta invernal, se resalta la importancia de estar al tanto de las actualizaciones meteorológicas y tomar precauciones ante las condiciones climáticas extremas. La resiliencia de la población y la preparación ante estos eventos son fundamentales para mitigar los impactos de lo que promete ser un invierno inusualmente duro.
