El Real Oviedo se prepara para enfrentar un desafío crucial en su búsqueda por salir de la zona de descenso, enfrentándose al Girona en lo que su entrenador, Guillermo Almada, ha descrito como “la final del Mundial”. El equipo azul tiene el reto de superar su alarmante récord de solo 11 goles anotados en la Liga, lo que lo convierte en el equipo menos realizador de las principales ligas europeas. Su rival, el Girona, llega con la moral alta, especialmente tras la incorporación en su portería de Marc-André ter Stegen, quien fue cedido por el FC Barcelona. Ter Stegen hizo su debut en el equipo y demostró estar en camino de recuperar su mejor forma.
El Girona, dirigido por Míchel, ha mostrado una notable mejora en su desempeño, dejándole atrás los problemas clasificatorios de principios de temporada. Con el nuevo fichaje de Ter Stegen y la reciente llegada de otros jugadores como Fran Beltrán y Claudio Echeverri, el Girona busca extender su racha de invicto en este nuevo año. Con tres victorias y un empate en sus últimos encuentros, se encuentran en un buen momento, con la ambición de conseguir su cuarta victoria a domicilio.
Por su parte, el Oviedo no solo enfrenta dificultades en el campo, sino que también ha visto tensiones entre los aficionados y la propiedad, especialmente tras una serie de 14 partidos sin conocer la victoria, la peor racha en la historia del club. Aunque la reciente incorporación de Thiago Fernández, cedido por el Villarreal, genera algo de expectativa, el desafío se mantiene significativo.
En lo que respecta a las alineaciones, Almada cuenta con el regreso de Thiago y Eric Bailly, quien ha superado una lesión. Sin embargo, Ovie Ejaria y Rahim continúan en la lista de lesionados, lo que complica aún más la situación del conjunto asturiano.
Con el Estadio Carlos Tartiere como escenario y el arbitraje de Javier Alberola Rojas, ambos equipos buscarán un resultado que los impulse hacia sus respectivos objetivos. Para el Oviedo, una victoria no solo representaría un respiro en la tabla, sino también una forma de recuperar la confianza de sus seguidores, mientras que el Girona intentará seguir su ascenso y afianzarse lejos de la zona de descenso.
Este partido promete emociones y una lucha decidida en el terreno de juego, siendo un encuentro vital para determinar el rumbo de ambos equipos.
