Joaquín Guzmán López, conocido como El Güero y hijo del notorio Joaquín “El Chapo” Guzmán, comparecerá este lunes 1 de diciembre ante la Corte de Distrito del Norte de Illinois en Chicago, donde se espera que se declare culpable de al menos uno de los múltiples cargos federales que enfrenta relacionados con el tráfico de drogas y crimen organizado. La audiencia está programada para las 13:30 horas y se centrará en un “cambio de declaratoria”, tal como lo indica un documento judicial difundido por el tribunal.
Guzmán López enfrenta cinco acusaciones que incluyen conspiración para traficar drogas como cocaína, heroína y metanfetamina, así como lavado de dinero y posesión de armas de fuego. Su defensa, liderada por el abogado Jeffrey Lichtman, ha estado en negociaciones con la Fiscalía de EE. UU. desde hace varios meses con el objetivo de alcanzar un acuerdo de culpabilidad similar al que su hermano Ovidio Guzmán logró el pasado 11 de julio ante la misma jueza, Sharon Johnson Coleman, donde se confirmó que Ovidio colaboraría con las autoridades a cambio de una sentencia más leve.
Al aceptar responsabilidad por al menos uno de los delitos, Joaquín Guzmán López podría beneficiarse de una reducción en su sentencia, que, si se encuentra culpable en juicio, podría oscilar entre 20 años y cadena perpetua. El Departamento de Justicia de EE. UU. destaca que estos acuerdos permiten avanzar en investigaciones más amplias, mientras que el acusado puede obtener beneficios significativos en términos penitenciarios.
Es posible que un eventual acuerdo de cooperación tenga repercusiones dentro del Cártel de Sinaloa, donde Joaquín podría ofrecer información relevante sobre rutas de tráfico, operadores y conexiones políticas. Sin embargo, se ha sugerido que mantiene contacto con sus hermanos, conocidos como Los Chapitos, con el fin de proteger la estructura familiar de la facción.
Un aspecto polémico del caso es la alegación de que Guzmán López estaría involucrado en la entrega de Ismael “El Mayo” Zambada a las autoridades estadounidenses en julio de 2024. Este incidente, que habría tenido lugar en un aeropuerto cerca de El Paso, Texas, ha generado acusaciones de traición a la patria en México, aunque el proceso está en curso.
Los documentos judiciales indican que Guzmán López trabajó junto a sus hermanos Ovidio, Jesús Alfredo e Iván Archivaldo entre 2008 y 2021, organizando el tráfico de drogas desde América Central y del Sur hacia México, y luego a EE. UU., generando ingresos superiores a los 10 millones de dólares anuales.
La audiencia del lunes se perfila como un momento decisivo en este proceso, lo que permitirá a la Fiscalía avanzar hacia recomendar una sentencia y definir los términos de un posible acuerdo de cooperación que podría incluir asistencia en otros casos federales. La participación de Guzmán López en esta dinámica podría seguir el camino de otros exintegrantes del Cártel de Sinaloa que han decidido colaborar con el gobierno estadounidense, buscando así oportunidades para cambiar sus destinos legales.
