Bodo/Glimt ha logrado establecer un sistema deportivo sostenible que le permite competir exitosamente contra los gigantes europeos, desafiando las expectativas y la lógica del fútbol tradicional. La notable historia comenzó en 2021, cuando el equipo noruego sorprendió al mundo al vencer a la AS Roma 6-1, una derrota que el reconocido entrenador José Mourinho describió como la peor de su carrera.
Desde aquella victoria impactante, Bodø/Glimt ha continuado su ascenso al derrotar a equipos de alto calibre como Porto, Braga, Manchester City y Atlético de Madrid. Su camino los ha llevado a las semifinales de la Europa League y actualmente están en los playoffs de la Champions League para la temporada 2025/26, tras una impresionante victoria de 3-1 contra el Inter de Milán en el partido de ida. Este éxito es aún más notable considerando que Bodø, una ciudad de solo 55,000 habitantes, tiene un nivel de participación comunitaria comparable al de clubes ingleses como Leeds y Newcastle.
La transformación del club se inició en 2012, cuando la dirección decidió establecer una identidad clara con un enfoque en tres áreas fundamentales: identidad cultural, sostenibilidad financiera y excelencia profesional. Un hito clave fue priorizar el desarrollo del talento local del norte de Noruega, convirtiendo al club en un símbolo del orgullo regional tras una historia de discriminación en el fútbol nacional.
A diferencia de muchos clubes que dependen de la venta de jugadores para sobrevivir, Bodø/Glimt ha optado por concentrar sus esfuerzos en los logros europeos, obteniendo así premios e ingresos que han sido reinvertidos en el club. En solo siete años, su presupuesto ha crecido de 4,2 millones de euros a aproximadamente 60 millones de euros. Esta solidez financiera ha permitido al club construir el nuevo estadio Arctic Arena sin recurrir a préstamos.
El enfoque del Bodø/Glimt va más allá de simplemente ganar; la victoria es vista como un subproducto de un proceso bien estructurado. El entrenador Kjetil Knutsen promueve una filosofía centrada en el presente, priorizando el desarrollo personal de los jugadores y su ajuste a la cultura del club por encima de la simple búsqueda de resultados.
El club ha implementado un sistema de reclutamiento basado en datos que prioriza la adecuación cultural, demostrando que el éxito es el resultado de un modelo coherente en el que cada componente juega un papel crucial. Esto ha permitido a Bodø/Glimt sostener su competitividad y evitado la venta de sus mejores jugadores en momentos críticos, destacando su habilidad para ser pacientes y mantener su estructura organizativa sólida.
Desde su humillante derrota ante la Roma hasta sus triunfos recientes, Bodo/Glimt ha creado un modelo que no solo les asegura el éxito, sino que también les permite convertirse en un ejemplo a seguir en el mundo del fútbol europeo. Este enfoque ha colocado al club en el centro de atención, llamando la atención de toda Europa hacia el Ártico.
