Jesús Areso comienza el año 2026 en el Athletic Club de Bilbao como suplente. En su regreso a El Sadar, el lateral navarro iniciará el derbi en el banquillo, recordando su situación al final del año anterior, cuando también quedó fuera de la alineación titular en la derrota de su equipo ante el Espanyol. Areso, que es suplente de Andoni Gorosabel, ha tenido un comienzo de año similar al final del 2025, lo que ha llevado a cuestionar su rol en el equipo.
Después de rechazar múltiples ofertas de renovación de Osasuna y recibir interés tanto del Atlético de Madrid como del Athletic, Areso eligió finalmente la propuesta del club bilbaino y regresó a su antiguo equipo durante la pasada temporada. Su traspaso se completó por 12 millones de euros, que correspondían a su cláusula de rescisión, tras extensas negociaciones entre los clubes navarros y vizcainos.
El Athletic Club tiene la necesidad de contar con un reemplazo de calidad para Óscar de Marcos, lo que llevó a la dirección deportiva, encabezada por Mikel González, a realizar una apuesta por Areso, quien había destacado en sus temporadas previas en Osasuna. Sin embargo, su tiempo en Bilbao no ha permitido que el jugador muestre todo su potencial, ya que ha tenido una combinación de titularidades y suplencias, dejando a los aficionados con ganas de ver su mejor rendimiento.
A medida que se acerca el partido entre Osasuna y Athletic, queda la incertidumbre sobre el recibimiento que tendrá Areso por parte de la afición de Osasuna, especialmente tras sus declaraciones de que regresaba “a casa” tras su fichaje por el Athletic. La reacción de los seguidores podría influir en su desempeño y en su relación con el club navarro, donde él dejó una marca antes de su retorno a Bilbao. Asero mantiene esperanzas de que, independientemente de los retos, pueda contribuir positivamente al equipo en el futuro cercano.
