La conocida “cuesta de enero” representa el desafío económico que surge tras los gastos excesivos durante las festividades navideñas. Esta expresión se puede aplicar a diversas situaciones difíciles en diferentes ámbitos, incluido el fútbol.

El Real Madrid ha comenzado su “cuesta de enero” enfrentando al Real Betis, en un mes que incluirá otros dos partidos de Liga (contra Levante y Villarreal), dos encuentros de Champions (con Mónaco y Benfica) y un partido de Copa, cuyo rival se definirá en el sorteo. Este calendario es motivo de preocupación no solo por la carga de partidos, sino porque, tras el duelo contra el Betis, el equipo se preparará para la Supercopa, que se disputará en Arabia Saudita.

El enfrentamiento con el Betis actúa como un termómetro del estado actual del Madrid. El equipo andaluz generó ocasiones claras y remató sin oposición en varias jugadas, aunque también inquietó con dos tiros al palo y algunas impresionantes intervenciones de Courtois. El resultado de 5-1 no debería generar un exceso de optimismo, ni debería considerarse un alivio total. Sin embargo, brinda un respiro a Xabi Alonso, quien, tras la destacada actuación de Gonzalo, recibe un impulso inesperado en medio de la crisis.

Hay un consenso en que el futuro de Alonso depende en gran medida de los resultados en este período crítico. Se siente que el entrenador vive con un constante estado de incertidumbre, donde cada éxito parece temporal. En el Madrid, la presión es intensa, y el entrenador se enfrenta a un riguroso examen, donde incluso los resultados favorables no justifican una actuación que no sea satisfactoria.

Xabi ha enfrentado desafíos desde su llegada debido a la cantidad de lesiones en su plantilla, incluida la de Mbappé en un momento crucial. Aunque ha experimentado dificultades en la implementación de su estrategia y en la gestión del grupo, es indudable que su suerte ha sido adversa. La presión del presidente Florentino Pérez ha jugado un papel en sus decisiones y, en algunos momentos, su falta de firmeza ante las exigencias del club podría haber afectado su capacidad para establecer su propio estilo de dirección.

Con la mirada puesta en el calendario islámico, la próxima peregrinación a La Meca está programada para finales de mayo y principios de junio, mientras que la peregrinación a Yeda se lleva a cabo en enero. Así, el tiempo se convierte en un factor crucial para el director técnico, quien debe enfrentar el desafío con determinación y esperanza, manteniendo la visión de un futuro brillante para el club.

Popular Categories


Search the website

Exit mobile version