La Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá (EAAB) ha anunciado cortes programados de agua en varias localidades de Bogotá y el municipio de Soacha. Estas interrupciones ocurrirán entre el 3 y el 6 de marzo de 2026, y tienen como objetivo realizar trabajos de mantenimiento y mejoras en las redes de agua potable.
De acuerdo con la EAAB, la medida busca prevenir daños mayores en las tuberías y otros accesorios del sistema de abastecimiento de agua. Se espera que los cortes tengan una duración de hasta 24 horas en diferentes áreas.
El martes 3 de marzo, las interrupciones comenzarán en siete localidades, incluyendo Barrios Unidos, donde los sectores Muequetá y La Esperanza quedarán sin suministro de agua a partir de las 9:00 a.m. En Chapinero, las áreas de El Chicó, Chicó Norte y Chicó Norte II sufrirán restricciones desde las 8:00 a.m., mientras que en otras zonas como Bosa Centro y Teusaquillo los cortes iniciarán a las 10:00 a.m. En Usaquén, un amplio corredor que abarca desde la calle 116 hasta la 175 también enfrentará cortes por un período estimado de 24 horas.
El miércoles 4 de marzo, la limitación del servicio continuará en cinco localidades, incluidos Suba y Kennedy. En este último, las restricciones comenzarán en áreas industriales a las 10:00 a.m.
Para el jueves 5 de marzo, se prevé el mayor número de cortes, afectando a Chapinero, Suba, Usaquén y Kennedy, con horas de intervención específicas en distintos sectores.
Finalmente, el viernes 6 de marzo, las limitaciones se concentrarán en varios barrios de Kennedy, que tendrán cortes desde las 9:00 a.m. hasta por cinco horas, por trabajos de verificación de macromedidor.
La EAAB ha instado a los residentes a planear sus actividades durante los días anunciados, ya que las suspensiones son parte de las labores de mantenimiento preventivo y correctivo en el sistema. Las intervenciones incluirán medidas como el cambio de hidrantes y la instalación de macromedidores, lo que permitirá mejorar el servicio a largo plazo. Estos trabajos son esenciales no solo para el buen funcionamiento de la red de agua, sino también para garantizar un suministro más confiable en el futuro.
